“Estoy completamente convencido en la separación de la iglesia y el estado. Pienso que estas dos instituciones nos joden lo suficiente por si solas, así que las dos juntas significarían la muerte inminente”
George Carlin
Según el censo pasado (2000) el 76.5% de la población de México se consideraba católica, mas el 6.3% el cual se denominaba protestante, lo que nos lleva a un apabullante 82.8% de la población que se considera cristiano de alguna forma, en contraste solo el 3% de los mexicanos declararon no tener religión alguna. Yo como ciudadano no estoy en contra para nada de la religión, creo que cualquier persona puede decidir creer o no creer en la deidad que mas le convenza o convenga, por que al final de cuentas eso es uno de los componentes de una sociedad libre.
El problema es que la apabullante mayoría cristiana del país es la mayormente representada en el congreso y por lo tanto generan la existencia de leyes moralistas sin sentido. Mi percepción sobre la ley, no soy abogado ni mucho menos, es que todo debería ser permitido, siempre y cuando no se dañe ni el físico, ni la propiedad de terceros. El uso de la droga, por ejemplo, seria permitido en cualquiera de sus presentaciones, alcohol, cocaína, marihuana, heroína o varitas de incienso, si el drogadicto roba una bicicleta para alimentar su adición debe ser castigado por el robo de la bicicleta y no por el uso de algún estupefaciente, lo mismo para cualquier otro delito que cualquier otro adicto pueda cometer.
Si alguien decide inyectarse toda la heroína de la ciudad, es su decisión y a nadie le correspondería tener el poder de evitárselo, pero desgraciadamente existe una gran mayoría de personas que basadas en preceptos morales admiten que se coarten las libertades individuales para darle cabida a castigos draconianos. Con los “delitos contra la salud” se le quita al individuo el poder de decidir sobre su propio cuerpo y mente y al mismo tiempo se le carga a la sociedad la responsabilidad de alimentarlos y mantenerlos en algún centro carcelario, me pregunto cuanto se podría ahorrar el estado y por consiguiente cuanto disminuirían mis impuestos si dejáramos de invertir en cárceles y policías que solo sirven para encerrar y detener a personas que solo están ejercitando su libre albedrío.
Otro punto es el de los matrimonios de personas del mismo sexo, yo y mi esposa queremos pasar la vida juntos, nos amamos y lo demostramos haciendo un compromiso de por vida ante un juez, al mismo tiempo ganamos derechos y obligaciones como una familia. Lo que no entiendo es por que no es posible que otra pareja que se aman igual que nosotros y que también quieren pasar la vida juntos, no les sea posible firmar ese compromiso ante un juez solo por que son del mismo sexo.
El matrimonio entre homosexuales no quiere decir que la imagen del matrimonio se va a deteriorar, no quiere decir que ahora el estado este ilegitimizando un acto inmoral, lo único que significaría es que ante la ley todos somos iguales, independientemente de nuestra preferencia sexual y seria un paso mas allá en nuestro crecimiento como sociedad.
Pero curiosamente la comunidad religiosa en general y la iglesia católica en particular esta en contra de estas dos cosas, lo que solo me puede llevar a una conclusión, la iglesia católica esta en contra de la libertad del ser humano al mismo tiempo que repudia la igualdad entre las personas. Solo me queda esperar que poco a poco como vayamos creciendo como país y dejemos atrás y fuera del estado preceptos arcaicos dictados por una comunidad religiosa – moralista.
Y pues para no dejar otra foto del Kratos en su segundo dia en la casa despues de comer …



